sábado, 26 de diciembre de 2015

Roberto Torres



Roberto Torres
Cantante ,  músico,  compositor,  y productor
Nació el 10 de febrero de 1940 en  Güines.
Su inclinación por la música surge desde la adolescencia, cuando hace sus primeras apariciones como parte del Conjunto Universal de Malena del Sur en 1957  y de la Orquesta Swing Casino de Rafael Sorí en 1958.
Al igual que muchos otros artistas cubanos, Torres abandona la isla a raíz de la victoria de la revolución de 1959. Viaja a Miami y luego a Nueva York, donde se radica definitivamente. Allí organiza la Charanga Broadway en 1962, junto al flautista cubano Eddy Zervigón y sus hermanos Rudy y Kelvin, con los que graba ocho álbumes dentro de las firmas Gema, Musicor y Tico, entre 1964 y 1968.

 
 

 
 
1966: Cantó en el álbum de La Orquesta Broadway "Tiqui, Tiqui", grabado por Artol Records ACS -3093, también lo publico WS Latino 4112 y publicado también por Musicor Records.


En 1969 se integra a la Sonora Matancera , hoy el más famoso conjunto de música cubana, con la que estuvo tres años como corista, pero nunca tuvo la oportunidad de aparecer como solista. También formó parte de la orquesta de José Antonio Fajardo.
En 1972 graba como vocalista principal de la orquesta Latin Dimension de Mike Martínez. Un año después inicia su carrera como solista, grabando LPs de gran calidad durante los siete años siguientes, todos bajo el sello Salsoul. Entre éstos se encuentran: El Castigador (1973), De Nuevo, Roberto Torres y Sus Caminantes, Está En Buenas Manos, El Duro Del Guaguancó y también el álbum Juntos ('74), en el cual colaboró el trompetista cubano Alfredo "Chocolate" Armenteros . En El Castigador se incluye el tema "El Caminante", que pasaría a ser su apodo.
En 1979, Torres funda el sello SAR Records junto a Sergio Bofill y Adriano García, localizado en Nueva York; la sigla está compuesta por la primera letra del nombre de cada fundador. Este sello produjo y grabó varios álbumes, en muchos de los cuales Roberto hizo los coros, tocó las claves, las maracas y el güiro, y realizó la mezcla. El primer trabajo musical grabado con este sello se llamó El Rey Del Montuno, el cual sólo contó con tres temas: "Cuento Mi Vida", "El Carretero" y "Cienfuegos", pero logró vender 30 mil copias en África. Los siguientes tres años, Torres produjo más de 50 LPs con SAR, entre los que se incluyen: Recuerda a Portabales (con canciones asociadas al cantante y compositor cubano Guillermo Portabales), Presenta: Ritmo de Estrellas, Recuerda al Trío Matamoros (con canciones del repertorio de este trío cubano) y Charanga Colonial.
Roberto hizo honor a la música de su país y a los grandes representantes de su folclor musical. Realizó grabaciones de temas cubanos grabados anteriormente, y también producciones musicales en honor a personajes como Beny Moré, El Trío Matamoros, Abelardo Barroso y al compositor Rafael Hernández. También revivió ritmos como la guajira, la guaracha, el son cubano y el montuno. Por todo esto, Roberto Torres junto a su sello SAR, lideró a inicios de los 80s un renacimiento de la música típica cubana, que trascendía de lo tradicional.
El recorrido artístico de Torres también incluye la realización de producciones musicales para muchísimos artistas y agrupaciones, entre los que se incluyen el vocalista Ramón Quian "Monguito", Mario Muñoz Salazar "Papaíto", Charanga De La 4, Alfredo "Chocolate" Armenteros, el Conjunto Crema, Linda Leida, Henry Fiol, Alfredo de la Fe y Miguel Quintana.
Entre 1980-82, Torres lanza su "Charanga Vallenata", una colección de tres LPs donde mezcla elementos del vallenato colombiano con la música cubana del formato de charanga, alcanzando gran éxito y grabando varios álbumes con nuevas versiones de temas colombianos. Los temas contaron con la ejecución del acordeón propio del vallenato, a manos de Jesús Hernández. Al "vol. 2" de esta colección pertenece el éxito "Caballo viejo"canción del venezolano Simón Diaz . Con la participación del colombiano Humberto Corredor, Torres creó un ritmo que algunos denominan "vallenato en ritmo de salsa" o "salsa vallenata", y se convirtió en el difusor número uno de este ritmo en Latinoamérica.
Llevándose a SAR con él, Torres se muda a Miami, donde lanza Corazón de Pueblo ('84) y Elegantemente Criollo ('86). Luego de 1982 muchos grupos bajo el sello SAR se cambian a Caimán Records, formado en 1983 por Bofill y Corredor; y otros a Laslos Records, de 1984. Torres continuó lanzando álbumes como solistas y realizando otros proyectos para SAR, que para el año 200 ya se encontraba fuera de Miami.
El 2 de junio de 2011, la comunidad cubana-americana de Union City (Nueva Jersey) honró a Torres con una estrella en el Paseo de la Fama en la Plaza Celia Cruz.



 
 
1969• Se vincula al decano de los conjuntos cubano La Sonora Matancera como corista, con la agrupacióncubana realiza giras internacionales y permanece hasta 1973 con los muchachos de don Rogelio. 
   1971• Formó parte de la legendaria Sonora Matancera hasta que se dedicó a cantar como solista. Roberto Torres ingresa como corista a la Matancera y estuvo hasta el año 1973. 
 
1972
• Roberto Torres graba con la agrupación Latin Dimension para el sello Mericana Records MYS 109, en este trabajo musical participan músicos como Alfredo de la Fe en el violín, Roberto Rodríguez en la trompeta, Ira Herscher en el tres y los arreglos y en la dirección musical Mike Martinez.
 
1973
• Se inicia una larga lista de grabaciones de Chocolate con Roberto Torres, el primer trabajo se llamó "El Castigador", (Salsoul 7003) / Mericana MYS-114, con temas como "Échale Salsita" y "El Caminante"; entre los músicos que aparecen en la grabación tenemos a: Javier Vázquez piano, Lino Frías piano, Andy González bass, Johnny Rodríguez congas, Calixto Leicea trompeta, Barry Rogers trombón, Louis Kahn trombón y Leopoldo Pineda trombón. 


1974
• Chocolate Armenteros y Roberto Torres graban el álbum titulado "Juntos", en el cual se incluye el gran éxito "Para Que Aprendas", con la participación de músicos como: Frank Rodríguez conga y coro, Oscar Hernández piano, Charlie Santiago bongo y Alfredo "Chocolate" Armenteros trompeta y director musical.
 
1974
• Canto con Pianista, flautista, compositor y arreglista - Lou Pérez en la ciudad de Nueva York en el álbum: Lou Pérez Y Su Conjunto Típico. "¡Que Calor!", para el sello Parnaso, También publicado por el sello Seeco, 1974, donde también participan: timbales: Nicky Marrero, bajo: Israel "Cachao" López (bongoes: Manny Oquendo.
 


                                                                            1978
• Son Montuno, Guaracha, Bolero y Chachachá son ritmos cubanos interpretados por ROBERTO TORRES en su disco "El Duro Del Guaguancó", publicado por el sello Salsoul 4118, en New York en 1978.



 
1979
 Relazó un disco LP "Roberto Torres Recuerda Portabales", como homenaje a un grande del Son Cubano interpretando los temas cubanos viejos con un nuevo sonido, en el álbum participaron, entre otros: Alfredo Armenteros, Leonel Sánchez y Roberto Rodríguez en las Trompetas; Víctor Trias y Charlie Rodríguez en el tres.
 
1979 
 Por primera vez se publica un álbum en la voz de papito: Roberto Torres Presenta A Papaíto, para el sello SAR Records 1979, Allí aparecen en los Coros: Caito y Roberto Torres y la Producción es del mismo Roberto Torres.

                                                                        1979

Bajo la producción de Roberto Torres, "Ramón Quian "Monguito el Numero 1", hace su debut en el sello SAR, con el LP "Yo No Soy Mentiroso" por el que se le otorgó un Disco de Oro. Este álbum se publico con el nombre de "Monguito el No 1."


                                                                             1988
• "Roberto Torres,...Y Sigo Criollo!", LP grabado para Guajiro Records 1046, con músico como Israel López Cachao en el bajo, Jorge Cabrera en el Tres, Juan Méndez en el Bongo, Roberto grabó allí los temas: "Linda Guajira" de Gerardo Franco y "Pedacito De Mi Vida" de Sergio González Siaba.

                                                                           1989
• Su álbum de ese año se titulo "Roberto Torres, Tropicalísimo", SAR Records, CD-SAR 1049, en el cual participaron, entre otros: Frank Bello piano, Israel "Cachao" López bajo, Edwin Bonilla timbales, Cheo Quiñones coro y "Niño" Jesús tres.

                                                                            1992
• Grabo un disco en homenaje a La Sonora de Don Rogelio Martínez titulado: "Roberto Torres, Recuerda La Sonora", en el cual incluyo números como: "Tu Rica Boca", "Ave María Lola", "Tocando Madera", "Cañonazo", "El Sofá" y "Yo No Soy Guapo".












                                                                            1981
• Roberto Torres graba el LP "Roberto Torres Y Su Charanga Vallenata - Vol. 2", Guajiro Records, el LP incluyo un verdadero éxito en la voz de Roberto Torres como fue el tema "Caballo Viejo".


                                                                       1998
• Roberto Torres graba un nuevo álbum con el título de "Viva El Bolero: Roberto Torres Con El Trió Borinquen de papo Valle", (SAR/Guajiro 1077), con temas como: "El La Orilla Del Mar", "Hoja Seca", "Espérame En El Cielo" y "Desvelo De Amor".



Esta actuación corresponde al concierto de salsa celebrado en Madrid (España) el 2 de Mayo de 1991 (llamado tambien I I Festival de Salsa Coronas). Lo grabé en España en una cinta de video en el año 1991  "El que siembre su maíz " de Miguel Matamoros.






martes, 22 de diciembre de 2015

Angel Zamora


 
Angel Zamora
Cantante , percusionista y director .
 
 
 
Comencé como músico en el año 1945 con el conjunto New York, que dirigía Alberto González (director, bajista, cantante y compositor). Le decían Superman ya que compuso una guaracha que el coro decía “Píntame de colores, pa’ que me llamen Superman”. Dicho número y otros más se lo grabó el conjunto Casino con sus cantantes Faz, Ribot, y Espí. En esos días fuimos al sindicato de músicos, Unión Sindical de Músicos de Cuba, en San José 516, La Habana, siendo mi número el 1252, de junio 16 de 1948, siendo ese carnet como nuevo, ya que el primero de 1945, me lo sacaron del bolsillo en una guagua .
 
Estuve poco tiempo en ese conjunto, ya que la idea era formar el mío propio, pues ya en 1950 junto a José Felipe Gutiérrez Ruiz (Pepito), hijo de uno de los barberos (estilista) más populares de nuestra barriada de Jesús del Monte; nos dimos la tarea de conseguir músicos para lo que pretendíamos. Él (Pepito), había estado con el conjunto de Rolando Scott (anterior pianista del conjunto Casablanca de Ernesto García) y así comenzamos.
En 1950 ayudé a formar una orquesta versátil con mis músicos que cantaban y tocaban más de un instrumento (como los canales y los churumbeles de España), ya que había llegado de España una amiga de mi madrina y prima Estrella González, profesora de piano, solfeo y canto, con su conservatorio en su propia casa, en la calle Delicias en Jesús del Monte.
            Dicha amiga, Regina Valero, pianista, acordeonista, compositora, cantante, arreglista y directora; su esposo: Ángel Negro (de apellido), también español (cantante de la música cómica). Pues formé dicha agrupación con Sergio Álvarez (pianista), Emilio Galup (contrabajo), Rodolfo Suero (trompeta), José Arón (trompeta y violín), José Luis Calvet (primer saxo alto y clarinete), Manuel Martínez (tercer saxo alto y violín), A. Mezorana (segundo saxo tenor), Abelardo Rodríguez (hijo de mi madrina Estrella – cantante), Balbino “Tino” García (batería – drums) y yo Ángel Zamora (tumbadora, güiro, maracas, etc).
            Solamente amenizamos una sola fiesta, el 16 de noviembre de ese año (mi cumpleaños y conmemoración de Cristóbal Colón) en la Manzana de Gómez en ciudad de La Habana. Después Ángel, el esposo de Regina, disolvió la orquesta por celos con el empresario.
            Ya yo me dije: “Si esa va a ser mi carrera, pues continuarla”, y antes del 31 de diciembre de 1951, Pepito Gutiérrez y yo nos dimos la tarea de conseguir músicos que nos hacían falta para empezar.
 
 
            Ya antes de nacer nuestra primera hija María Elena, el viernes 5 de enero de 1952, un día antes del día de reyes, siendo ella el primer gran regalo que nuestra Nila, mi gran amor, mi novia de toda la vida, nos dio a toda nuestra familia; ese mismo día yo había citado a ensayo a los primeros integrantes de nuestro conjunto, ya que antes que terminara ese 1951, tuvimos cambios de impresiones con los que después serían los fundadores de nuestro grupo musical; entre los que estábamos José Gutiérrez (tumbador), René Oliva (trompeta): hijo de un gran trompetista del mismo nombre, profesor de dicho instrumento, fundador de la orquesta Havana Casino, con la que se filmó la primera película cubana “El romance del Palmar” con Rita Montaner, Alicia Rico, Carlos Badías, Federico Piñero, María de los Ángeles Santana, Julito Díaz y realizada en el año 1938 y dirigida por Ramón Peón. En dicha película el padre de René (René Oliva, padre) aparece en una escena haciendo un solo de trompeta o inspirando en el pregón “El Manicero” de Moisés Simón (me extendí, creo que valió la pena). El otro trompeta fundador: Gastón Delfín, procedente de la banda de música de Instituto Edison, de la Víbora, en La Habana, y fue el que propuso el nombre como el conjunto Zombie, alegando que hacía poco habían cerrado un cabaret con ese nombre en la calle Zulueta en La Habana, por un problema con el hermano del dueño y que a lo mejor lo reabrían y por tener nuestro conjunto el mismo nombre del cabaret podíamos ser contratados, más no fue así. Dicho cabaret no reabrió sus puertas y nosotros ya habíamos inscrito nuestro conjunto con ese nombre (Zombie)en nuestro sindicato de músicos, San José 516, La Habana.
            Cabe destacar que nuestro primer pianista y director musical y compositor arreglista, fue Manuel Albo, que poco tiempo después, antes de marcharse de Cuba, formó su propio grupo, pero seguíamos manteniendo una cordial amistad.
            Continuando con nuestros fundadores :
            El guitarrista y voz segunda en el coro fue Juan Rodríguez Peña, primo de nuestro tumbador y delegado (una gran mano derecha), Pepe Gutiérrez, pero tuvo que dejarnos, pues se casó y la esposa no quiso que él siguiera con nuestra música, pues él trabajaba tocando laúd de día en programas campesinos. Nosotros lo sustituimos por otro cantante solista o voz prima reforzando los coros. Ya en el conjunto Casino había hecho lo mismo, al irse para formar su propio conjunto, Agustín Ribot, que fue sustituido por Orlando Vallejo.
            Nuestro primer cantante fundador fue Manolo León, voz muy bien timbrada, muy parecida a la de nuestro inolvidable y gran amigo Nelo Sosa. Pero Manolito, como le decíamos a Manolo León, prefirió quedarse en su natal Jaruco y sus alrededores con una orquesta de Hershey dirigida por un hijo del gran pitcher (gloria de cuba) y de la pelota internacional, Pedro “Natilla” Jiménez.
            Manolito León fue sustituido por Armando Fernández de Guanabacoa (calle Cruz Verde 64). Él estuvo bastante tiempo con nuestro grupo, pero un buen día y en un ensayo me dijo que se iba del grupo para el conjunto los Guaracheros de Guanabacoa, y le dije: “Pues que te vaya bien”. Él se fue de dicho grupo para formar su grupo propio y no me acuerdo si fue una o más de una, que le conseguí fiesta. Ya después al fallecer mi amigo Roberto Faz, lo recomendaron a ese grupo, ya que el timbre de su voz es muy parecido al de Faz y así se mantuvo mucho tiempo.
            No nos fue muy difícil conseguir el sustito de Armandito Fernández. Nos enteramos de que un conjunto de Santiago de las Vegas (cerca de La Habana), se disolvió, se llamaba Casino Juvenil y su voz principal era Israel García. Pues nuestro delegado y yo fuimos a verlo y esa misma semana comenzó Israel con nosotros y aunque él estudiaba en la universidad para maestro agrícola, siempre tenía un suplente que casi siempre era Esteban Molina, que había estado con él en el conjunto de Santiago de las Vegas. Israel García se mantuvo en nuestro conjunto hasta el final.
            Israel García lo mismo estaba en Santiago de las Vegas que en Placetas (las Villas) en estudios universitarios. En cierta ocasión me llama Roberto Faz a la oficina donde yo trabajaba, Unión de Comerciantes e Industriales, compañías de seguros en general, empleo que me consiguió Pedro Balsameda en 1954, donde él trabajaba, pues él era el bajista de nuestro conjunto Zombie. Las llamadas para contratarnos me las hacían allí, y Faz quería que le prestara a Israel, ya que Rolito, su voz prima en el coro estaba enfermo. Yo le dije que Israel estaba en Placeta, con examen de su carrera y no sé a quién consiguió.
            Por nuestro guitarrista y fundador Juanito Rodríguez Peña, entró en nuestro conjunto Ángel Junco y entre los dos, Armandito y él, se repartió el repertorio de igual por igual. A Ángel Junco hubo que separarlo del grupo por indisciplina, pero se le dio una nueva oportunidad; pero después de irse del cabaret Sierra, Pepe García (Chamaco), cantante bien popular, para emigrar debía dejar en su lugar en dicho cabaret a un cantante competente, por lo que le habló a su coterráneo de Santiago de las Vegas, Israel García, pero éste no quiso dejar a nuestro conjunto Zombie y recomendó a Angelito (Ángel Junco), al director de la orquesta bailable, maestro Arias. Entrando por él en nuestro conjunto Jesús Navarro, de Guanabacoa, que junto a Israel y yo, fue la combinación más fuerte y melódica que tuvo el grupo desde su fundación.
Conjunto Zombie
            En cuanto el bajista, comenzó Agustín Martínez y su hermano Juan (Jimagua de Agustín). Los dos hermanos fueron expulsados del conjunto por una indisciplina después de la primera fiesta bailable en la sociedad Curros Enríquez, en Santos Suarez N° 52 y Jesús Rabí, el sábado 27 de febrero de 1954, por contrato sindicalizado.
        Después el bajista Agustín, dio disculpas. No así, su hermano jimagua el bongosero Juan. Por éste comenzó con nuestro conjunto también de bongosero, Emilio Sotolongo, el que estuvo bastante tiempo, hasta que renunció para emigrar, entrando por él, Nelsón Padrón “El Flaco Padrón”, hasta que este pasó al grupo de Felipe Dulzaides en el Hotel Nacional, pero también emigró a Estados Unidos, entrando por él Roberto Camacho de Santiago de las Vegas, amigo y recomendado por Israel García. Al emigrar también Camacho, entró por él Elio Orivio (Quico), recomendado también por Israel García y también de Santiago de las Vegas.
       Del 1945 al 1952, formamos grupos musicales, amenizando fiestas particulares con distintos formatos (tríos, cuartetos, quintetos, combos y sextetos)
  Cabe destacar, que de los fundadores, al final quedamos tres: Pepito Gutiérrez (delegado y tumbador), René Oliva (trompeta y guía), que cuando comenzó con el conjunto estaba estudiando medicina y al terminar su carrera y la especialidad (otorrinolaringólogo) se retiró de la música pues trabajaba en dos hospitales de La Habana. Yo mantuve el grupo hasta el final.
  Al principio tuvimos un representante, amigo del padre de José Gutiérrez, nuestro tumbador y delegado, Mario Bolaños, que nos consiguió el contrato del Casino Deportivo y muchas fiestas más y simultáneamente comenzamos en dicho Club de Miramar, así como en el balneario de Hijas de Galicia, los primeros domingos de cada mes, los té bailables y todos los bailables del año; más fiestas de 15 y bodas.
Así pasamos los dos primeros años: 1952 y 1953. Pero al comienzo de 1954 nos presentamos para competir con cuatro agrupaciones más por la plaza de la carroza de la Polar, para la que fuimos seleccionados y contratados. Repitiéndose el contrato por dos años más. Pero en el 1956 solamente llegamos hasta la provincia de Camagüey, ya que la mayoría de nuestro grupo tenía trabajo de día y no nos daban permiso para faltar más de dos días, así que continuamos con los bailables de la capital y sus alrededores, más programas de radio y televisión y teatros.
En 1954 o 1955, tuvimos el honor y la situación de acompañar en dos ocasiones a nuestra Celia Cruz, la guarachera de Cuba y del mundo, donde estrenó “Burundanga” y otros más.
En 1957 estuvimos todo ese año contratados por CMQ TV, canal 6, en el programa de José Antonio Alonso, donde acompañamos a varios cantantes, como Miguelito Valdez (Mr. Babalú), a Orlando Guerra (Cascarita) y muchos más.
En este 1957, fuimos contratados para amenizar los bailables del cabaret Habana 1900 de Dan Sima, en Humboldt y Vedado, alternando con el grupo Godinez. Tuve que reducir el conjunto de siete músicos: dos trompetas (Osuna y Robertico), piano (Homero Balboa), bajo (Oscar Hernández), cantante (Jesús Navarro), tumbador (José Gutiérrez) y bongo y coro (yo, Ángel Zamora).
Los cambios en el personal comenzaron casi del principio de 1952. El primer trompeta Rodolfo Suero, fue sustituido por Armando Zurbarán, que estuvo hasta 1956 en que lo sustituye Alfredo Sánchez Osuna. Gastón Delfín (segunda trompeta), sustituido por José Armando en noviembre de 1952 y a éste lo sustituyó Pedro Balsameda (Toto), antes del comienzo de los carnavales de 1954. Ya el pianista, Tomás Martínez Puebla, había sustituido a Manolo Albo antes de noviembre 1952. Ya en 1956 Nelson Padrón sustituyó a Emilio Sotolongo y a Padrón lo sustituyó Elio Orovio (Quico), siendo yo el último bongosero que tuvimos.
A principio de la revolución decidí apartarme de nuestro conjunto Zombie, ya que ninguno del grupo quiso hacerse cargo del mismo, pero yo no dejé la música y conseguí contrato en el cabaret San George de Jorge Hernández, en P y Humboldt, Vedado, con un pequeño grupo con Wisberto Reyes (Chino) en el piano, A. Miró en el bajo y yo en la percusión y cantando. A dicho lugar y aprovechando bien el espacio le inventaron simulando cuevas, poniéndole el nombre “el escondite de Hernandos”, el que inauguramos en diciembre de 1960, con Luis Mauri en el piano, Armando Hernández en el bajo y yo de batería y cantante. Como al año yo me enfermo de la garganta teniendo que ingresar en la clínica: Centro de Dependientes, por lo que localicé a mi vecino y amigo Ricardo Ferro, director de conjunto Rumbavana para que le avisara a Lino Borges, que era uno de sus cantantes, ya que él me dijo que su grupo no tenía muchas fiestas y si yo podía conseguirle algo a Lino. Así que me sustituyó y se quedó por mí, ya que yo tenía mi trabajo de día en la compañía de seguros y que empezando el nuevo gobierno se unió a cuatro compañías más.
Al año siguiente me embullaron y volví a reagrupar mi conjunto Zombie con Israel García cantando, Pepe Gutiérrez y yo en la percusión, cerrándose ese día la vida del conjunto Zombie.
Al dejar el casino deportivo y comenzar con la carroza de la Polar, todo fue de maravilla. Sobre todo económicamente. Después de los carnavales de nuestra capital, La Habana, y sus lugares más cercanos, hicimos el primer viaje largo de 12 horas en la ruta 80 hacia Hoguín (hoy es provincia, antes era municipio de la antigua provincia Oriente). El debut no pudo ser mejor. La acogida y la estancia por esos cuatro días (del 1° al 4 de abril de 1954) fueron muy estupendas e inolvidables.
Tan pronto nos hospedamos nos fue a saludar Leopoldo Ariza, propietario del cabaret Terraza (frente al parque Calixto García), para contratarnos para los bailables de dicho cabaret, donde alternamos con la orquesta de Mariano Mercerón (un gran músico y estupenda persona), de Santiago de Cuba. También con el conjunto de René del Mar, de Santiago de Cuba también.
Con dichos grupos musicales y en la terraza del cabaret, nos dieron un almuerzo – homenaje de despedida, para próximas contrataciones, pero no se pudieron realizar por la distancia y por la cantidad de trabajo que teníamos en la capital habanera y las limitaciones.
También en esos lindos días fuimos contratados por otro cabaret de esa bella ciudad: el Casanaa; al igual que en la Sociedad Unión, donde alternamos con los hermanos Aviles, una de las mejores orquestas de Cuba. También fuimos invitados por Arturo Gongora, uno de los propietarios de la CMKF (la voz del norte de oriente), para actuar en vivo y grabar en dicha estación de radio (yo conservo todavía esa grabación obsequiada por nuestro amigo Gongora). También nos retratamos en el estudio Cortina de esa querida ciudad, foto que después sirvió de propaganda de nuestro grupo, que hace poco mi hijo la puso en el internet y ha sido felicitado por ese gesto de recordación.
En el verano de ese mismo año en 1954, se creó la Asociación de Directores de Agrupaciones Musicales, celebrándose la toma de posesión de dicha directiva en el club San Carlos de Correa y Serrano en Santos Suárez. El acto fue amenizado por la banda de música de la marina de guerra con su director, el comandante Armando Romeu (padre), hermano del mago de las teclas, Antonio María Romeu (que ese día se encontraba sumamente grave – creo que ese día falleció).
La directiva estaba compuesta por Antonio Castro, de los Hermanos Castro; Pedro Vila, de la orquesta Riverside; Ninón Mondejar, de la orquesta América; Neno González, de la orquesta de su nombre; Luis Santí, director de su conjunto; Roberto Espí, director del conjunto Casino; Lorenzo Hierrezuelo, director de dúo los Compadres; Rivero, director de la orquesta armonía; y yo, Ángel Zamora, director del conjunto Zombie. También estaba Enrique Bryon, músico y compositor. Fue una reunión muy fraternal, pero no se le dio la verdadera importancia a dicha asociación y en sí murió al nacer (es mi conclusión y manera de pensar). Otro director que perteneció a la directiva fue Antonio Arcaño, de Arcaño y sus maravillas. Gran persona, gran músico y estupendo amigo. Fue un gran compositor e innovador al que hay que recordar para siempre.
Al comenzar el año 1955, me llamó Aurelio Hernández Zeledón, delegado de la carroza de la cervecería Polar para firmar el contrato de ese año y nos llevó al pueblo de Cotorro. Cerca de su casa y en una nave bastante grande se estaba haciendo la carroza de ese año. Fue gran sorpresa, ya que con el camión Chevrolet que servía todos los años para configurar la carroza, loque estaban logrando varios chapistas era algo extraordinario, ya que estaban convirtiendo dicho camión en un Cadillac convertible gigante, o sea un cola de pato gigante de ese año; por lo que fue llevado a todos los carnavales de Cuba después de terminar el carnaval de La Habana y fuimos agraciados con un premio especial del alcalde de la ciudad José Luis del Pozo y del Puerto: una copa gigante de oro (dorada). La fábrica de esa marca en Estados Unidos mandó para La Habana todos los niquelados con esas dimensiones. Cabe destacar que desde que comenzamos con la carroza de la Polar, siempre acompañamos a Carioca, un gran cantante cómico.
Después de los carnavales de la capital, se exhibió en los cines capitalinos y posiblemente en el interior, un documental de Producciones Borboya titulado “Carnaval en La Habana (1955)”, donde dicho documental comienza con la música de nuestro conjunto Zombie y en especial conmigo: tocando maracas y cantando (lo procuré y nunca pude conseguir dicho documental).
Ya al año siguiente (1956) hubo cambios. El primer trompeta, Armando Zurbarán, se nos fue, aceptando ser contratado por la orquesta de Ernesto Duarte; y el segundo trompeta, Osvaldo Muño, renunció, ya que fue contratado por Enrique Jorrín, ya que aumentó a su orquesta típica tres trompetas por un contrato en México. Pero por ellos dos entraron en nuestro conjunto Benito Llanes (de la salud) y Alfredo Sánchez (de regla). Finalizando el año 1955, renunció Emilio Sotolongo, ya que iba a emigrar, ocupando su puesto de bongosero Nelson Padrón (el flaco).
Ya en cuanto a la carroza de la Polar y solamente llegar hasta Camagüey, la Polar contrató al conjunto de Pancho Alonso. La mayoría de nuestro conjunto trabajábamos de día.
A principios del nuevo gobierno en Cuba, ya nos habíamos mudado de la casa de mis padres con mi esposa Dionila y mi hija, ya con 5 años. Rentamos una habitación en Aguiar 107 (altos) a dos cuadras de la compañía de seguros donde yo trabajaba y poder de noche como músico trabajar, ya que ese 17 de julio de 1958, nació nuestro primer varón (José Ángel). Nos volvimos a mudar para Tejadillo y Compostela y después para Oficios y Luz, segundo piso, donde con el nuevo gobierno se unificaron cinco compañías de seguros, entre ellas donde yo estaba trabajando, mudándonos para O’Relly y Aguacate (antiguo edificio la Metropolitana), y de allí por ser el mismo sindicato (bancos y seguros) pedí mi traslado para la agencia 4-10-50 del Banco Nacional en Mayía Rodríguez entre Aranguren y Amaoa, Víbora, ya que por tener dos hijos me concedieron un apartamento en Aranguren 120 altos, entre Mayía Rodríguez y Goicuria (a media cuadra de mi trabajo). Al aumentarse mi familia tuve que volver a trabajar como músico diariamente por las noches, por lo que fui por la rampa en la calle 23 en el Vedado (ya en los cabarets de esa zona me conocían), y en la Zorra y el Cuervo (uno de esos cabaret) necesitaban un percusionista que cantara, comenzando al día siguiente: domingo 22 de febrero de 1963.
Ya nuestra última hija (Ana Mercedes) había nacido, el 24 de septiembre 1962, ya estaba la madre (mi amor de siempre) en estado del último, Jorge Felipe, que nació el miércoles 31 de julio de 1963 (a diez meses).
Estando en dicho cabaret con el combo de Maíno (Orlando González), que me ayudó y me enseñó muchísimo para estar con su grupo, se nos presentó actuar en programas en el canal 6 con la vedet, cantante, bailarina, Maricusa Cabrera, con un combo originado por el pianista Mario Santana, con Orlando González en la batería, Luis Rodríguez de bajista y yo en la tumbadora; cantando los cuatro en el coro.
A finales de 1964, fueron a buscarme los integrantes del trío Turquino: Rolando Duarte, Raúl Felino Martínez e Isidro Correa; para que yo empezara con ellos en el Hotel Habana Libre (antes Hilton) como percusionista. Acepté, ya que no era lo mismo $4.36 diario (cabaret) que $8.72 (hotel). Y así comencé con ellos el 1° de enero de 1965. Primero en el salón Turquino (piso 25 del hotel), ya después en las Antillas del segundo piso, aunque siempre actuábamos en cualquier parte de dicho hotel según se necesitaba.
Yo lo que ganaba, sería mi sueldo histórico para mi retiro que fue en 1988. Yo seguía trabajando de día en el banco (4-10-50), como maquinista en el departamento de ahorro, pero dormía muy poco y estaba por debajo de mi peso habitual, por lo que tuve que renunciar al Banco Nacional y me quedé solo con el trabajo de la noche; ocasión que aproveché para matricularme en el conservatorio Ignacio Cervantes, para músicos profesionales en 5° entre 2 y 4, Vedado, Habana, donde matriculé en solfeo y teoría con la profesora Georgina Valdez Arnau; apreciación musical e historia de la música y percusión con mi amigo y gran percusionista Fausto García. Ya yo tenía algún conocimiento de la música, pues de niño estudié algo mi madrina, Estrella González.
El 1° de enero de 1967 nos situaron en el hotel Habana Riviera, en el salón elegante, con el trío convertido en combo al agregársele un integrante más, Luis Sosa Morales, como acordeonista y saxofonista. Yo de bongosero pasé a ser drumnista y las guitarras pasaron a ser eléctricas.
A finales de ese año me entusiasmé pues el combo que servía en Varadero necesitaba un baterista, por lo que me fui con mi esposa Nila a dicho lugar, pero tuvimos que regresar pues era tanto el frío de ese invierno que nos enfermamos los dos.
Ya después con el cierre de todos los cabarets quedé interrupto con el 60% de mi sueldo, al igual que casi todos los músicos del país en 1968.
Comenzando el año 1969, me sitúan en el teatro Covarrubia para ensayar una obra musical de ese teatro, que se llevaría a los campamentos militares por todo el país en la zafra (corte de caña) de los 10 millones. En 1969 al 1970 éramos un grupo pequeño de cuatro músicos para acompañar a las actrices y actores en dicha obra y el primer lugar fue en la Isla de Pivos, por 34 días. Ya de regreso a La Habana, continuamos la gira de pueblo en pueblo a los campamentos militares, pero en el poblado de Manguito, en la provincia de Matanzas, se rompió la escenografía por un fuerte ventarrón de madrugada y hubo que suspender el espectáculo por varios días; ocasión que aproveché para que mi hija mayor, María Elena, me hiciera llegar a la madre conmigo para estar juntos mientras arreglaban la escenografía del espectáculo. Pedí el permiso necesario al director para hospedarla conmigo en el hotel La Rosa en Varadero, donde estaba hospedado todo el personal del espectáculo.
La esperé en la terminal de buses de ese lugar con bastante impaciencia, ya que por primera vez viajaba sola después que nos casamos y aproveché para componerle una pieza musical (Viajera de mi sueño) y se la canté al llegar.
El que estaba al frente del show, Gerardo Fernández, que también era uno de los actores del mismo, la recibió con mucha alegría, invitándola a quedarse por el resto de la gira, pues al no tener una vestuarista, ella ayudaba a las actrices y todo terminó bien.
En el verano de 1970 y al terminar ese espectáculo, me citaron con Mario Oropeza, director y marimbista del grupo los Adarmes de música internacional, comenzando enseguida con dicho grupo en las Antillas del Habana Libre, donde estuve desde 1967. En ese grupo me volví a encontrar con “Tino” García en la batería (el mismo que llevé en 1950 a la orquesta de la española Regina Valero). El bajista era Idelfonso Pozo; guitarrista, René Gómez; cantante, Néstor Naranjo y yo en la tumbadoras. Con dicho grupo estuve hasta 1972, año en el que pasé a la orquesta Universal de catorce músicos, una jazz band muy completa, donde aprendí mucho con el percusionista principal Antonio Cortés Alfaro, sobrino de Xiomara Alfaro, una de las mejores voces que ha dado nuestra Cuba. En esa orquesta me desarrollé al máximo como músico y como compositor, ya que el 90% de la música bailable era de mi autoría, con arreglos del director y pianista Orestes Ponce (hijo). Entre él y yo creamos una producción latinoamericana, pero no pudimos estrenarla por razones ajenas a nuestra voluntad, pero continuamos realizando bailables y acompañando a muchas figuras populares de la farándula.
En ese año, 1972, el primer día de ensayo falleció mi madre y fue suspendido por respeto a mi persona. Con dicha orquesta volví a viajar por toda Cuba, que 20 años atrás había recorrido con mi conjunto Zombie.
Casi 8 años después me cansé de tanto viajar y quise estar más tiempo con mi esposa y mis cuatro hijos, por lo que cambié de agrupación y me volví a encontrar con Mario Oropeza que ya no tenía a los Adarmes, pues se había adjudicado al trío América en donde estuvo desde que ese trío comenzó y lo reorganizó con nuevo formato: él la marimba, Manuel López en el acordeón, Jorge López en guitarra y yo en toda la percusión. Comenzamos en el restaurant Habana en Prado y Virtudes, La Habana. Fue una etapa muy bella, con una música internacional muy linda, pero por discrepancia entre Manuel López y el director Mario Oropeza, Manuel López quedó fuera del grupo, entrando por él Roger Martín.
Estando Manuel López, el 26 de agosto de 1980, llegó la Comisión Nacional de Evaluación, evaluándonos con la clasificación A. Ya después Mario Oropeza renunció, ya que pasó al grupo Campesino Palmas y Cañas, por viajes que tenía ese grupo al exterior, quedándose el guitarrista Jorge López de director. Con los tres músicos que quedamos, fuimos transferidos al hotel Vedado desde 1981 hasta 1984. Ya habíamos contratado un nuevo integrante para tocar la marimba por Mario Oropeza, siendo éste Moisés Sosa.
 
 
Trío América con Norge Martín acordeón , Angel Zamora percusión y Jorge López guitarra .
1983
A mediados de ese 1984 fuimos transferidos a la villa turística de Bacuranao en playas del este de La Habana. Pero lamentablemente en diciembre de 1985, falleció de un infarto nuestro director, guitarrista y arreglista Jorge López. Para mí fue como un hijo. Lo sentí y lo lloré con tal, ya que solo tenía 37 años, lleno de vida y de ilusiones. Fue un golpe muy fuerte. Yo tuve que asumir la dirección del grupo. El acordeonista Roger Martín se trasladó y la empresa a la que yo pertenecía nos mandó un guitarrista no muy competente. Omar Proenza, director del cuarteto los Hispanos (de música española) para ir con ellos, pues el percusionista de ellos se había jubilado y me habló, no pensándolo mucho acepté, comenzando con dicho grupo en el 1986 y 1987, hasta que dicho grupo se disolvió por jubilarse dos de sus integrantes. Yo pasé con el cuarteto los Gitanos en el Centro Vasco del Vedado, comenzando en 1988, con el que estuve todo ese año.
Yo tenía ya ideas de emigrar, por lo que me acogí también al retiro ese año, viniendo a los Estados Unidos en el 1990 como residente legal y haciéndonos ciudadanos de este país el 20 de marzo de 2008.
 RECORDATORIO
            El primer trompeta de nuestro conjunto Zombie y que ensayó bastante en los inicios, iba a ser de apellido Suárez, por lo que le decían Suarito, por ser algo bajito. También le decían Taruquito, ya que al igual que los fundadores, Manolito León y los Jimaguas, el bajista y el bongosero, era también del poblado de Jaruco; pero al ser contratado por la orquesta de Ernesto Duarte, no comenzó con nosotros. Al igual que Vitelio Cruz. Pero varias veces le hicieron la suplencia a nuestro primer trompeta: Rodolfo Suero, ya que era sargento y trompeta de la banda de música del estado mayor de las Fuerzas Armadas de Cuba. Por eso no aparece ninguno de los tres en las fotos de los fundadores. Ya posteriormente en otras fotos si aparece Suero y el sustituto de éste, Tony García, gran estudiante de guitarra clásica, y también al igual que los otros, una gran persona y excelente amigo.
            Supe después que Vitelio Cruz (Vitelito) de Santiago de Las Velas, provincia Habana, había marchado a Estados Unidos (yo vi una foto de él con un grupo musical en una revista de La Habana) pero no le fue muy bien y regresó a Cuba, siendo contratado por el conjunto Jóvenes del Cayo, del que tuvo que irse por enfermarse de diabetes y le amputaron un pie falleciendo posteriormente, según me contó Elio Orovio, ya que eran del mismo poblado y muy amigos.

“Nuestro conjunto Zombie”
Biografía
- Y toda mi vida musical contada por Angel Zamora y su hijo Jorge Zamora

jueves, 17 de diciembre de 2015

Rosendo Rosell




                                       Rosendo Rosell

Rosendo Hernández Padrón, conocido en el ámbito artístico como Rosendo Rosell.
Compositor, escritor, periodista, actor, humorista , animador, productor, trabajó en radio, teatros, cabarets y televisión de Cuba, y en el cine cubano y el mexicano.

Nació el 25 de junio de 1918 en Placetas.
Murió el 24 de Octubre del 2010 en Miami Beach.




Aunque en su pueblo natal hizo sus primeros pinitos en el arte  , no se inició en el mundo del espectáculo profesionalmente a la edad de 20 años cantando tangos con el pianista Gustavo López en la emisora CMCJ de Rodríguez y Hermano que estaba en Monte y Estévez, en La Habana.
En la radio en el programa "Variedades Hatuey" integro el trío Voces de Oro como voz prima , con Héctor Leyva segunda voz y José A. Rodriguez en la guitarra.
Llegando a tener su propia orquesta con directores musicales de la categoría de los maestros Adolfo Guzmán, Humberto Suárez y Rafael Lay, en diferentes momentos, integrada por músicos magistrales como el cantante Julio Valdés y Cheo Junco.(Orquesta Cubana de Rosendo Rosell).
En 1951 canto ocasionalmente acompañado de la Orquesta Havana Cuban Boy en la TV.

Como compositor comenzó en 1939 con "Pregón criollo" que grabarón Machito and his Afro Cuba Orchestra , Vicentico Valdés con la Orquesta Cosmopolita de Humberto Suarez , Ñico Rivera.
Su "Cuba , cubita , cubera" ocupó el primer lugar del hit parede de radio Progreso el 31 de diciembre 1958.



Como compositor alcanzo una gran fama con su cha cha cha "Calculadora" 
Calculadora
Letra y música de Rosendo
Rosell

Yo quisiera saber
Lo que piensas de mí
Cuando no me ves
Porque siempre que llegas
Traes la lección aprendida
Tus palabras son de un contador mercantil.

Calculadora, mercantilista, interesada,
Te compadezco
Porque no debes, porque no sabes
Porque no puedes disfrutar del amor.

Hay que ser como yo
Bohemio y poeta
Tener sentimiento
Y además corazón

Calculadora...

Dos y dos son cuatro
Cuatro y dos son seis
Seis y dos son ocho
Y ocho dieciséis.


Calculadora - Trío Avileño
 

                                                      Calculadora - Orquesta Aragón


 
                            


Su discografía como compositor y sus interpretes :

"Calculadora"
Orquesta Hermanos Castros
Orquesta Aragón
Orquesta Habana
Trío Avileño
Orquesta Dámaso Pérez Prado
Orquesta de René Touzet
Orquesta Mazacote
Roberto Antonio
Orquesta Batachá
Orquesta Huambaly
Oscar D' León
Orquesta Mazacote
Roberto Antonio
Vinicio Quesada
Pupy Santiago y la Descarga Cubana
Orquesta La Típica Moderna de New York
Orquesta Raíz Latina
Israel Kantor
Felix Santiago
En la pelicula Sucedió en México lo canta y baila Maria Antonieta Pons.
Roberto Ferrer y Pily Sequeira Romeu Orquesta

"Las Parrandas " ( Las Parrandas de Placetas)
Conjunto Casino ( Voces : Faz , Espí y Ribot)


"Placetas"
Lázaro Pérez
Gilberto Díaz y su Conjunto

"Cuba , Cubita , Cubera "  ( Cubita , Cubera )
Conjunto Casino
Bebo Valdés y su Orquesta
Fajardo y su Orquesta
Orquesta Cubana de Rosendo Rosell
Los Rivero
Orquesta Aragón
Orquesta de Cuerdas de Madrid
Victor Hugo Page
Machito and his Afro Cuba Orchestra
Orquesta Charanga Cubita
Orquesta Lecuona Cuban Boys





"Caimito y marañon"
Orquesta Aragón
Orquesta Fajardo
Orquesta Hermanos Castro
Tito Puente y su Orquesta
Lou Pérez y su Orquesta

"No desentones criollo "
Cabrisas- Farach
 Orquesta Estrellas de Aragón

"Amor arrepentido"
Conjunto  Casino
Ñico Membiela
Orquesta Estrellas de Aragón



"Déspues de apagar la luz"
Armando Mazanero

"Misericordia"
Orlando Vallejo

"Figulina"
Conjunto Casino

"Necesito enamorarme"
Marta Pérez



"Muchachita de bar"
Cachao
Orquesta Aragón



"Acepta una copa"



"En la capital"
Orquesta Aragón
Peruchín
                                                                                             


"Callecitas de San Juan"


"Alarde "
Ñico Membiela

 "Bandolero "
Rolando Laserie


" Can Can Cha "
Peruchín

"La malanga"
Conjunto Casino
Peruchín

"
                                                                                                                                                                               

martes, 15 de diciembre de 2015

Mérido Gutiérrez

 
 
 
Mérido César José Lauro Gutiérrez Rippe .
Nació un sábado 18 de agosto de 1917 en Holguín , Oriente .
Falleció el 5 de mayo de 1992
 
Acababa de nacer en la casa de la abuela materna en Maceo, esquina a Ángel Guerra, Holguín, el octavo hijo de Florinda Rippe y Miguel Gutiérrez,ambos cubanos, naturales de Holguín y Santa Lucía, respectivamente.
 Por  el almanaque se decidió llamarme: Mérido César José Lauro.
Cuarenta días después fui bautizado en la Iglesia San Isidoro y, en brazos de mi madre, emprendí mi primer viaje en un coche tirado por caballos hasta la Estación Ferroviaria de Gibara donde abordamos un motor de vía férrea que nos alejó lentamente de Holguín.
En la Estación del Central Santa Lucía nos esperaban papá y algunos de mis hermanos, por  fin llegué a mi hogar, que era una casa de madera y techo de cinc.
Han transcurrido más de setenta años y escribo estas vivencias en mi domicilio precisamente a media cuadra de la antigua Estación Ferroviaria de Gibara, hoy convertido en centro de estudios para jóvenes (SEPMI)
Mi madre Florinda sabía leer y escribir. Mi padre Miguel, cuando formó su familia, era soldado y fue ascendiendo hasta lograr los grados de Cabo, Sargento y 1er Teniente. Fue un hombre práctico. El Día de Reyes sus hijos no recibían juguetes. En esa fecha aparecían nuevos zapatos, ropas y mejor
comida.
Mi madre decía que los hijos traían lágrimas, alegrías y sorpresas. Cuando la recuerdo me siento feliz y agradecido. Con un hijo en cada pierna, cantaba para dormirnos. De ella aprendí que: «El que canta, sus penas espanta».
Maestro inolvidable Salustiano del Campo fue mi maestro en tercer grado. Era un mulato alto de mirada enérgica y sonrisa bondadosa. El amor a la naturaleza, el patriotismo y el respeto a los mártires eran sus temas favoritos. Organizaba competencias de siembra de árboles o deportivas y cada semana estimulaba a los mejores con entradas gratis al cine.
A los diez años de edad comencé la lucha por la supervivencia apartado de la familia. Desde Santa Lucía hasta el barrio de Melones viajaba en un caballo cargado de medicinas para aprender el o/cio de boticario.
Un año después mis padres se trasladaron a Gibara y reclamaron al hijo ausente. Canturreando la canción Ramona, viajé desde Bocas hasta la Villa Blanca. Al bordear el río y coronar la loma, la presencia del puente a la derecha y el inmenso mar, me sorprendieron. El caballo ni se diga… levantaba las patas delanteras y se negaba a continuar el camino, relinchando que metía miedo.
Ante el peligro, logré bajarme del animal abrazado a su pescuezo y sin soltar las bridas, esquivé sus patas. Lo tranquilicé, pasándole la mano y hablándole al oído. Así, paso a paso, con el caballo de las riendas, llegué a la vivienda familiar, que aún se conserva frente a la primera playita. El caballo y yo,
nacidos tierra adentro, nunca habíamos visto el mar, con tanta agua azul y gris movida por la brisa.
En 1933, tras la caída del Presidente Machado, a petición del Ejército
Nacional, el pueblo de Gibara se concentró frente a nuestra vivienda para aclamar a mi padre por su buen desempeño como Jefe militar de la zona.
Imitador de instrumentos musicales
Motivado por la impresionante musicalidad de la Orquesta Avilés concibo la idea de imitar el sonido de sus instrumentos. La imposibilidad de comprar uno de ellos y pagar las clases de música me hicieron buscar vocalmente sonidos similares al saxofón, el violín, la trompeta y el trombón. Enrique Avilés, pianista de la Orquesta, fue el primer músico que escuchó mis imitaciones y las consideró tan buenas que me dijo: Tienes dinero en la garganta.
Semanas después, acompañado por este pianista hice mi debut en el Teatro Oriente
  Se trataba de una velada artística organizada por las Damas Martianas en benecio de los pobres. Como no existían micrófonos, debía utilizar un megáfono que amplificaba el sonido.
Al ser presentado al público, una corriente de nervios hizo temblar todo mi cuerpo. El pianista hizo la introducción dos veces porque yo permanecía mudo; en medio de un gran silencio y entre los compases de Coctel for two, commence la imitación con una fuerza desconocida en mí. Al finalizar la ovación volvió a sacudirme de pies a cabeza. Enrique sonreía satisfecho y de inmediato inició la introducción de Blue Moon, ambos números los había popularizado la Orquesta y eran conocidos por
el público. Esa noche no pude dormir. En mis oídos no cesaba de escuchar el eco de los aplausos que había recibido en mi primer éxito artístico .
Mi primera guitarra valenciana la recibí de manos de mi primo Manuel, que se había transformado de aprendiz de bodeguero en estudiante de medicina.
Estoy convencido que ese gesto contribuyó a definir mis pasos en el campo artístico.
Gracias a mi madre, que pagó algunas clases con el maestro Guillermo Sánchez,   aprendí algunos acordes que me permitieron cantar serenatas y hacer la composición «Te quiero» dedicada al primer romance de mi juventud.La costumbre de cantar después de la medianoche junto a la ventana
de una novia o a los familiares y amistades en días de cumpleaños fue una sana diversión para la juventud de mi época. Las serenatas desaparecieron al surgir la represión contra el pueblo y ser consideradas por la policía como alteraciones del orden público. Sometidas a un permiso oficial quedaron endenitiva prohibidas. Con esto se perdió una bella tradición que jamás ha vuelto a recuperarse.
El artista múltiple
La popularidad del imitador se extendió a Camagüey y a Ciego de Ávila. Presentado como el Artista Múltiple y atracción de la Orquesta Avilés, que pagaba los gastos, no recibía más beneficio que conocer otros pueblos y actuar en Sociedades y Clubs ante numerosa concurrencia. Las imitaciones las realizaba a medianoche en el receso que hacía la Orquesta, la cual presentaba un pequeño show con sus solistas.
En 1935 llegó a Holguín un carro con dos bocinas y un micrófono destinado a la propaganda comercial. Recomendado por mi amigo Tinito Pupo, agente de los cigarros Partagás y las galleticas Siré, fui contratado para cantar y hacer mis imitaciones acompañado de la guitarra, con el «astronómico» sueldo de $2.00 diarios. Se actuaba en las esquinas de los barrios a la hora en que llegábamos. El carro tenía un dispositivo que producía una iluminación intermitente en colores que en la oscuridad atraía mucho público. Además de música, ofrecía el reparto gratis del condimento Bijol, patrocinador principal de la propaganda. Las cocineras, amas de casa y la muchachera del lugar formaban una multitude alrededor del carro que, al lograr su objetivo comercial, abandonaba el lugar
anunciando las bondades del condimento.
Frente a ernesto Lecuona
Al regresar a mi ciudad, la Compañía de Lecuona se estaba presentando en el Teatro Oriente. Entre el público, aplaudí emocionado a Esther Borjas que interpretó magistralmente su Damisela encantadora.
La directiva del Liceo Holguín, sociedad exclusiva para blancos ricos, ofreció al maestro Lecuona una despedida, a la que asistió con sus principales artistas para acompañarlos al piano en la interpretación de sus composiciones. Cuando termi el concierto fui presentado como una curiosidad de la cultura holguinera.
Debía ocupar el lugar donde momentos antes habían actuado el cantante lírico Miguel de Grandy y Esther Borjas. También me escucharía el propio Lecuona. Mis nervios no daban más. Pensaba que el temblor de mis piernas se advertía a través de los anchos pantalones. Pero luego de escuchar mis
imitaciones, me felicitó por mis habilidades vocales y a Enrique Avilés por la interpretación de dos de sus composiciones. Está demás decirlo, tampoco pegué un ojo esa noche.
Viaje productivo
Nuevamente junto a Tinito, visitamos Gibara, Velasco, Chaparra, Puerto Padre y Las Tunas, donde actué en cines, comercios y bodegas. Lo aprendido con la propaganda del Bijol me convenció de que todo lo que se quiere vender debe  anunciarse. Esa fue la condición que exigí a los dueños de cines que aceptaron nuestra presentación en cada uno de los pueblos visitados.
Los empresarios anunciaron sus películas en volantes y utilizaron como atracción el nombre del increíble imitador en grandes letras, por supuesto algunos fueron más discretos.
Estas presentaciones fueron posibles por la generosidad que caracteriza al cubano. Prácticamente ningún cine tenía piano y uno prestado por algún pudiente facilitó nuestra actuación.
En esta gira me acompañó René Urbino, quien también interpretaba solos como partenal del programa.
Los empresarios cumplieron con la promesa de la propaganda y nos liquidaron cada función con menos de veinte pesos. Los gastos de viaje, hospedaje y comidas nos obligaron a pedirle dinero a los comerciantes a cambio de que sus nombres y negocios fueran anunciados como patrocinadores de nuestra presentación.
El regreso a Holguín con relativo éxito permitió pagar los trajes que nos habían confeccionado en la Sastrería Hermanos Avilés, vendidos a plazo por cuarenta pesos, y la deuda de diez más por la primera foto utilizada para la propaganda.
En dicha foto, el saxofón que sostengo lo prestó el amigo Cronides Avilés, integrante de la famosa Orquesta. Este instrumento es una reliquia histórica, fue el primero que llegó a Holguín, traído por un acionado a la música norteamericana que había visitado los Estados Unidos.
El primer músico que aprendió su técnica fue Mauro Avilés quien lo tocaba a la entrada del Cine Martí y con su melodioso sonido atraía numeroso publico que luego entraba a ver las películas silentes de la época.
Estrella naciente
Mi hermano Mauro me llevó a La Habana, que no conocía, y pagó los gastos del viaje. Iba convencido de que triunfaría en La Corte Suprema del Arte. Éste era un famoso programa que ofrecía la Emisora Radial CMQ, de 8 a 10 de la noche para los a/cionados al arte, necesitados de ganar unos pesos como yo. Cada noche pagaban $ 50.00 al ganador a quien consideraban una Estrella Naciente.
A los aspirantes sin posibilidades le tocaban una ruidosa campana que provocaba risas y burlas entre el público.Durante el ensayo, por la tarde, el pianista acompañante me dijo: Esto no lo hace nadie, triunfarás con tus imitaciones, controla los nervios y ¡ya!
El  último concursante de la noche fue presentado por error, como Merodio Gutiérrez, de Oriente. Soporté la tortura del proceso de eliminación entre veinte aspirantes. El animador situaba una mano sobre la cabeza de los concursantes y el público aplaudía, más o menos, según su preferencia.
Por último, quedaron dos finalistas: una bella joven de brillante pelo dorado,llamada Alba Marina, mezzosoprano lírica, y el imitador hecho un manojo de nervios.
A insistencia del público se dividieron los $ 50.00, y se dijo que habían nacido dos nuevas estrellas. Salí del estudio con mis $ 25.00 y un ramo de flores, obsequio de una /rma comercial. El corazón no me cabía en el pecho, estaba casi sordo con sus latidos .
Siete pesos de aceite
Como Estrella Naciente recibí la sorpresa de que debía actuar una semana en el programa de CMQ que patrocinaba el Aceite Barcel, puro español. Por el trabajo de una semana me pagaron solo $ 7.00 y una botella del producto.Tratando de aprovechar mi estancia en La Habana y las posibilidades
de ganar algo más, me presente en la Corte Suprema del Arte que se presentaba en el Teatro Martí.
Allí recibí el Primer Premio de $ 25.00. En la ronda final junto a todos los ganadores aspirantes al premio de $ 50.00, $ 25.00 y $ 10.00, celebrada en el mismo teatro, sospechosamente la amplificación no funcionó durante mi presentación y sólo recibí dos entradas para una obra de teatro.
Festival de estrellas nacientes
Patrocinado por importantes   firmas comerciales participé en el Festival Trimestral celebrado en el Teatro Nacional. En el espectáculo actuaron como primeras figuras las jovencitas más bellas que recuerdo. Se presentaron doscuadros, Amanecer mexicano y El danzón, que exigían un rápido cambio de vestuario. Sin camerinos para cuarenta y cinco Estrellas Nacientes, los cambios
se hicieron detrás del escenario y en los servicios sanitarios a una velocidad inconcebible.
Al fnal del espectáculo, las jovencitas se fueron en autos con sus nuevos representantes o dueños de frmas comerciales. El resto de las Estrellas que trabajaron por amor al arte recibieron una cena con dulces y refrescos,felicitaciones, y ¡Buena suerte!
El brillo de las Estrellas se había apagado con aquel Festival. La Corte seguiría buscando nuevas estrellas y muchas de ellas morirían casi al nacer.
Llegué a esta conclusión cuando el director de la Orquesta de CMQ, luego deescucharme en una audición especial que le ofrecí, me dijo: ¡Excelente! Perolas imitaciones por radio, no funcionan. Preséntate cuando llegue la televisiónque estamos esperando.
La televisión llegó, pero muy tarde para mí. Las circunstancias cambiaron mi
rumbo artístico. Ignoraba que era una víctima de aquel sistema. No había oportunidades para los jóvenes con inquietudes artísticas como yo.
Artista de las propinas
Decidí quedarme en La Habana con la esperanza de vivir de mis facultades vocales. Guitarra en mano y bien vestido, conocí a un chofer que transportaba turistas. Le hice una demostración de mis imitaciones y quedó admirado: Ven conmigo y te garantizo buenas propinas, me dijo.
Su trabajo consistía en recoger en el muelle a los turistas norteamericanos, llevarlos al Hotel Nacional, y después recorrer los centros de interés de laciudad. Aquel carro tenía como atracción al imitador de instrumentos musicalesy su guitarra. No existía radio en los vehículos de esa época.
Los turistas me pedían que abriera la boca pensando que ocultaba algún pito. Así conocí el negocio de las propinas y gané los primeros dólares. Los barcos de turistas llegaban los fines de semana. De lunes a jueves permanecía sin hacer nada, así es que decidí integrar la familia de los músicos ambulantes que vivían de las propinas en bares y restaurantes. Los dueños de esos negocios no pagaban artistas, y para mantener su categoría sólo admitían a los que, con saco y corbata, amenizaban almuerzos y comidas. Mantener un trabajo fijo exigía estricta puntualidad y cantarle hasta el último cliente.
El repertorio instrumental de música norteamericana de las imitaciones fue ampliado y comencé a cantar lo más popular de la música latinoamericana: Siboney, La paloma, Cielito lindo, Tipitipitín, y otros.
Normalmente cantaba a dúo con Rafael Reynaldo, compositor y guitarrista holguinero, en El Floridita y La Zaragozana, durante el almuerzo y la comida.
En cierta oportunidad, Antonio Tejeda sustituyó a Reynaldo que estaba enfermo. Cantábamos y tocábamos alternándonos la guitarra, porque la de él estaba empeñada, cuando entraron tocando maracas, un francés, su mujer y el chofer que también servía de traductor. Terminada la tanda musical y la comida, el francés nos invitó al Hipódromo de Marianao donde se estaba realizando una
importante carrera de caballos.
Nos dejó con la mujer a quien pidió dinero para ir a jugar a la ruleta. Vimos dos carreras y al poco rato se apareció el francés muy sonriente. Nos dio dos billetes de cincuenta dólares diciendo: ¡Ustedes me han dado suerte!
Sus habilidades como jugador profesional nos habían proporcionado la mayor propina.
Después de disfrutar unas merecidas vacaciones en Holguín, al regresar a La Habana mis compañeros Reynaldo y Tejeda no estaban en El Floridita ni en La Zaragozana. En la ruta ambulante tropecé con Urbano Monterrey, joven guitarrista pinareño que me ofreció compartir las propinas en el Cabaret La
Campana muy visitado por los turistas cuya llegada era recibida por continuos toques de campana, música alegre y un trago gratis.
Este negocio tenía un patio colonial, una barra grande, un fotógrafo y los músicos ambulantes para ambientar la venta de licores de todo tipo.
Después que se generalizaba la compra de bebidas se tomaban fotos con los músicos a petición de los visitantes que esperaban media hora por el revelado.
Por cada tirada, el fotógrafo cobraba $ 3.00, y a los sicos nos daba veinticinco centavos a cada uno.
El dúo Gutiérrez-Monterrey se convirtió en el Trío Los Criollitos, con la efímera inclusión del guitarrista Escalante, que muy pronto marchó a Venezuela y murió ctima de un marido celoso. Por la falta de recursos, fue sepultado en la tierra de Bolívar debido a lo costoso que resultaba trasladar el cadáver.
Bar el chico
Al comenzar la Segunda Guerra Mundial la afuencia de turistas disminuyó considerablemente. Para nuestras presentaciones usábamos unas guaracheras que combinábamos con un pañuelo rojo y pantalón oscuro. Las propinas eran tan pocas que nos resultaba difícil pagar el vestuario que alquilábamos en La Casa Fincy por el módico precio de $ 1.00 semanal.
El cierre de La Campana y la ausencia de turistas inició el peregrinaje del dúo. Una noche al entrar al Bar El Baturro, coincidimos con Nazario López,magnífco guitarrista que aceptó formar un trío con nosotros.Allí nos escuchó Julio Lanier, dueño del Bar - Restaurante El Chico. Nos ofreció buenas propinas y comida. Ni lo pensamos. En este Bar tuvimos la oportunidad de acompañar a Rita Montaner que interpretó Siboney y El manicero.
El contrato en este   Hotel Nacional   de mayor categoría establecía cantar música mexicana en el bar por la tarde, y en el comedor de 8:00 a 10:00 de la noche, no pedir propinas, cumplir el horario y comer en la cafetería. Salario: $ 120.00 para los tres.
Terminamos el contrato en el Hotel Nacional. El Bar El Chico, prácticamente sin clientela, se había convertido en negocio de segunda categoría.
Este bar estaba ubicado en el barrio de San Isidro donde funcionaban los
Cabarets Miami y el Kursal, que ofrecían tres shows nocturnos. En visita a uno de estos centros, para tantear el terreno, el trío fue invitado al Bodegón de Ramón, español, gordo y mujeriego que cerraba su negocio para compartir con sus amigos preferidos: cantantes, guitarristas y poetas a quienes ofrecía saladitos y bebidas gratis. Allí conocí, viejo y alcoholizado al famoso Manuel Corona, autor de la popular Longina, quien con un pedacito de voz cantó «Yo tuve un sueño feliz......
Invasión de los traganíqueles
En el año 1938, la precaria situación de los músicos ambulantes recibió el puntillazo final con la llegada de los traganíqueles americanos.
Estos artefactos disponían de cincuenta discos con las mejores grabaciones de orquestas y solistas nacionales y extranjeros. Por cinco centavos, se podían escuchar a cualquier hora, y cuántas veces se quisiera. Habían sido situados precisamente en los centros públicos donde los músicos se buscaban el
sustento.
Muchos de los artistas ambulantes terminaron cantando en los ómnibus y tranvías para recoger algunas pesetas.
El Teatro Shangai
Tenía una amplia clientela, aunque afectado también por la situación del país, fue el único teatro que se arriesgó a presentar mi último intento de vivir de la música: el grupo The Melody’s Boys. Formado por los guitarristas Nazario López y  Tony Tejeda y los imitadores musicales Armando (trompeta) y Mérido (saxofón). Teníamos un repertorio de música esencialmente norteamericana (blues).
El Shangai presentaba obras de teatro donde los actores empleaban un vocabulario obsceno y de doble intención, además de variedades con mujeres medio desnudas que atraían mucho público. Finalmente eliminaron las obras de teatro y agregaron a las variedades la proyección de películas pornográficas.
Tuvimos que irnos del Shangai.
Tejeda, que  vivió en Güines y conocido como guitarrista popular, logró una sola presentación del grupo en el mejor restaurante de su pueblo. Un balance de los gastos del viaje y el vestuario liquidaron la integración del grupo y mi montón de ilusiones.
Comprendí que había vivido como esos jóvenes románticos y sentimentales que avanzan mirando la luna que desean alcanzar sin medir la inmensa distancia que los separa. Tuve un breve período de frustración. Sin embargo, pronto comprendí que mi voluntad y optimismo debían ser superiores a los
obstáculos si quería abrirme paso en la vida. Tenía que comenzar de nuevo, y era preciso sentirme fuerte y listo para emprender un nuevo camino.
Formación del trío
Entre los millones de newyorkinos, encontré a mi antiguo compañero Rafael Reynaldo con el que compartía propinas en La Habana, en el Floridita y la Zaragozana , Ramiro Rivero, cubano, natural de Puerto Padre y excelente guitarrista.
Seis meses, con la asesoría del venezolano Pablo Briceño, profesor de canto y guitarra, nos permitieron montar las voces y el repertorio.
Previa evaluación, ingresamos en la Unión de Músicos de New York que nos autorizaba a trabajar profesionalmente en el país.
El profesor Briceño, admirador de la música cubana, nos presentó el a de su cumpleaños en una fiesta que dio en su apartamento.
Dos cubanos: Osvaldo Salas, fotógrafo, y Antonio Rivas, periodista, quedaron impresionados con el trío y decidieron lanzarnos de inmediato al mercado del disco, la radio y los teatros.
Se acordó el nombre de América porque el repertorio era del norte y del sur del continente, incluyendo Cuba, por supuesto, además era un nombre conocido y de fácil pronunciación.
El Trío América recibió desde sus inicios el sostenido respaldo de una propaganda sistemática en el diario La Prensa y las revistas Teatral y Ecos de New York, las tres publicaciones de mayor circulación en la comunidad hispana.
Los impulsores de esta propaganda, Salas y Rivas lograron que el trío grabaran discos en las compañías Margo Records, Landia, Rumba, Bolero y RCA Víctor, los que ganaron buen dinero con nuestras grabaciones. Prueba de ello es que el primer disco lo pagaron al precio de $ 300.00 y los últimos a $ 1 200.00 debido a la popularidad que ya habíamos alcanzado
 
 
 
 
 
 
 
 
Mona lisa
Bajo una intensa nevada, busqué refugio en la Biblioteca de la Quinta Avenida. Una diligente empleada me invitó a entrar en el edificio. En su interior había cubículos llenos de estantes con libros y mesas de lectura. En una simetría perfecta, cuadros de pintores famosos adornaban las paredes.
Me detuve a contemplar una reproducción de la Mona Lisa, de Da Vinci, que me sorprendió por su extraordinaria belleza. De regreso a casa, tomé mi guitarra y fue surgiendo poco a poco la línea melódica de la canción. Utilicé varios compases de un popular número del cubano Arsenio Rodríguez, terceroradicado en New York, hasta que   finalmente, después de inscribirla en el
Registro de la Propiedad Intelectual, en la Jeferson Music CD Inc., e ignorando el valor que podía tener esta pieza, vendí mis derechos de autor, junto a otra composición, por el módico precio de $ 200.00. Estaba presionado económicamente por los gastos más recientes y atravesaba un período critic que me hacía casi imposible responder a las necesidades familiares. Nunca pensé que mi composición tuviera tanta suerte.
Dos años después el número se hizo famoso gracias a la excelente interpretación de Nat King Cole, y al maravilloso arreglo orquestal de que fue objeto.Este tema ha sido empleado como banda sonora en varias películas norteamericanas para enmarcar la época de los primeros años de la década del 50.
Mi decepción fue mayor cuando tuve que solicitar un permiso para grabar con el Trío la versión original en español. Había perdido las posibilidades de ganar buen dinero como compositor. Tuve en mis manos una fortuna. Al menos sirvió para conocer que mi trabajo como compositor tenía valor

Proposición inaceptable

A petición de mis padres, hicimos un viaje a Cuba con la  finalidad de que conocieran a mis hijos nacidos en New York. Traía el deseo expreso de mis compañeros de conseguir un contrato para que el Trío actuara en nuestro país.


 

Fui recibido por el programador de CMQ-TV, Sr. Vaillant.
En la entrevista le mostré el aval de los éxitos obtenidos, fotos en teatros y cabarets y opiniones de la prensa. Luego de escuchar uno de nuestros discos, me propuso un contrato de una semana por $ 300.00. El viaje y la estancia lo pagaríamos nosotros.El trabajo sería: dos presentaciones en CMQ Radio, dos encabarets y dos en TV.
 
—Ustedes son desconocidos en Cuba y con esa propaganda de una semana tendrán mucho trabajo en la capital. Como son cubanos pueden recorrer el país. De los contratos nos ocuparemos nosotros —me dijo. Este señor pretendía vendernos a alguna   firma comercial o gerente de
cabaret. Concluyó aclarándome que la transportación dentro del país debía correr por nuestra cuenta.
Le argumenté, con un contrato, en la mano que cobrábamos $ 300.00 por cada presentación.
Su respuesta fue:
—Bueno, eso es allá, pero aquí somos un país pobre... Recogí las fotos y los documentos que le había mostrado diciéndole:
—Su proposición es inaceptable. Me marché sin darle la mano y a mis espaldas escuché su voz cuando decía:
—Si cambia de opinión, avíseme y escojan la fecha para este año...
Dos días después regresé a los Estados Unidos. El sueño de presentarnos en nuestro país, se había esfumado.
Fiesta panamericana
En 1951 se celebró la Fiesta Panamericana en honor a las repúblicas que integraban la Organización de Estados Americanos (OEA).
Acompañados por Chucho Martínez Gil, llegamos al Hotel Park Sheraton para entrevistarnos con María Greever quien tenía una proposición de trabajo para el Trío. En su apartamento del 5to. piso, Doña María nos recibió sentada en silla de ruedas junto a un gran piano. Había sufrido un accidente que impedía su locomoción y había inutilizado su mano izquierda, pero con la derecha tocaba
magistralmente el instrumento. Estreché, emocionado, la mano de aquella mujer, autora de tantas composiciones famosas: Júrame, Muñequita linda,Tipitipitín, etc. Sus ojos verdes, de intensa mirada, y su cabello castaño, peinado según la época, complementaban un bello rostro en el que se ocultaban muy bien sus 50 años.
—Estamos a su disposición, Doña María. Ella nos explicó que el programa incluía una representación de cada uno delos países participantes. Nosotros debíamos cantar el Pregón de las Dores, que
era el número que cerraba la presentación de México.
—Deben presentarse con trajes típicos mejicanos, se trata de una sola actuación y solo dispongo de $ 300.00 para ustedes, el pasaje por tren y una cena al final –nos dijo.
La idea de trabajar a las órdenes de la famosa compositora en el teatro más antiguo de Washington, El Constitution Holl, durante la Fiesta Panamericana, nos entusiasmó inmediatamente. Pero comprobamos que la música cubana no estaba representada, a pesar de que nuestro país era miembro de la OEA.
Le pregunté:
—¿Qué posibilidades existen de que nos presentemos como cubanos en ese programa?
—Pero esa actuación no puedo pagarla, solo dispongo de $ 300.00... –nos respondió.
Insistí:
—La haremos sin cobrarla, Doña María, solo para que Cuba también esté representada y como propaganda para nuestro grupo, ¿qué le parece?
Ella más aliviada, dijo:
—Magní/co, dígame el título de los números que van a interpretar para incluirlos en el programa.
Decidimos cantar No corazón y Sensemayá,  que eran temas populares de nuestro repertorio.

Separación del Trío  

Sin tener en cuenta los acuerdos tomados por el colectivo en el momento de su fundación, Reynaldo registró a su nombre la propiedad del trío, argumentando que había sido suya la idea de formarlo y nos mostró un contrato firmado por él para actuar en un cafetín en el barrio de Brooklyn.

Conjunto Casablanca
Las relaciones con músicos con los que grabé discos para grupos fantasmas me permitieron formar un conjunto dedicado a tocar en bailables, sábados y domingos, con la música más conocida y popular del ambiente latino. Le pusimos Casablanca para aprovechar el éxito de la película del mismo nombre, recién estrenada en el año 1942. Exploté los vínculos que tenía con los medios
de propaganda y pronto surgieron los contratos, muchos de ellos económicamente ventajosos.
Como director, pasé muchos sustos al llegar la hora de iniciar la presentación y faltarme algunos músicos. Mientras llegaban los ausentes, entreteníamos al público interpretando boleros y sones con los que habían sido puntuales.
Aquellos contratos establecían recibir el 50 % adelantado y el resto al terminar el trabajo. Este conjunto se mantuvo año y medio respaldado por la popularidad que aún mantenían .
Mi última actuación en New York fue el 31 de diciembre de 1956 en el Cabaret La Rumba
1959 regreso a Cuba.

Autobiografía


Algunas opinions sobre Mérido Gutiérrez :
Llegó  a dominar la técnica de la guitarra hawaiana y su magistral ejecución asombraba a los espectadores porque las guitarras eléctricas eran en esa época desconocidas aquí.
For un dúo de música tradicional junto a Pepecito con el que también hacía presentaciones en la Casa de la Trova. Fundó junto a Martín Arranz y a Ariel Dotres la Peña del Tango, y sin recibir remuneración económica alguna, presentaba el espectáculo cuyo programa había preparado y acompañaba a los cantantes aficionados después de arduas sesiones de ensayo.
Pasé un curso de corresponsal, y, en 1964, entré a trabajar en la Emisora. En esa época radicaba en el local de la tienda Modas Masculinas Milá, y Mario Parra era el director.
Llenó un espacio muy importante en nuestras vidas.Cuando en la década del 70 compuso su canción Como la roca.



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Discografía de sus composiciones :
 
No corazón - Dúo Pérez - Rodríguez
 
Lágrimas de ron ( El borracho) - Trío Los Panchos
 
Don Mateo - Trío Habana
 
Vivo en tu corazón - Dúo Virginia López y Rodríguez , Alicia Rivera con el trio Sentimental
 
Ponte los pantalones *
 
La copa de cristal *
 
Te quiero *
 
Temor *
 
Tu *
 
* Todas por Trío America